Él pretendía ser príncipe y nunca pasó de sapo, ella quería ser una puta pero nunca dejó de ser princesa.

lunes 31 de octubre de 2011

¿Y qué pasa si es verdad?

¿Qué pasa si es verdad? Si es cierto que todos tenemos una alma gemela, nuestra media naranja, esa persona que cuando hace una hora que la conoces sientes que forma parte de lo más profundo de tu ser, esa persona que dejarías que te llevara al fin del mundo, esa persona por la que cerrarías los ojos y te dejarías caer de espaldas a sus brazos. ¿Qué pasa si existe y está lejos? ¿Qué pasa si tu media naranja, tu alma gemela, nació a miles de kilómetros de ti? ¿Qué pasa si os encontrasteis tarde? ¿Qué pasa si él ya tenía una vida allí y tú una aquí? ¿Qué pasa si son incompatibles? ¿Qué hay que hacer entonces? ¿Qué probabilidad hay de encontrar otra alma gemela que viva dentro de un radio mínimamente tolerable? ¿Existe más de una alma gemela? ¿Es la distancia y la improbabilidad de encontrar el verdadero amor una de las cosas que hacen que la gente se conforme con una relación de mierda?

2 comentarios:

-F osca dijo...

sí. creo que sí. al final nos conformamos. pero lo que no sé es si realmente hay almas gemelas o es una leyenda hiper idealizada que no nos permite ser del todo felices... no lo sé


has vuelto!!! :)

kamikaze dijo...

Ahí está la gracia creo, no sabemos si existe y por eso nos conformamos, por miedo a seguir buscando y que en realidad no exista.

He vuelto!! voy a intentar pasarme por aquí más de vez en cuando ;)