Él pretendía ser príncipe y nunca pasó de sapo, ella quería ser una puta pero nunca dejó de ser princesa.

lunes 3 de mayo de 2010

Mirar - Ver

Me gustaría al menos saber si los ojos que me miraron una vez estaban mirándome a mí o tan sólo buscaban que su propio reflejo les salvara de seguir siendo prisioneros del dolor de su dueño, su corazón. Un corazón que ahora ya no sé si existió o tan solo lo soñé, si fue mío, me lo diste o lo perdiste, y yo lo recogí del suelo solamente para devolvérselo a su legítimo dueño, o dueña, eso no lo sé.

Vi el mar en tus ojos, vi la paz de tus ojos. Tú buscaste fuego en mi mirada, ¿lo encontraste? ¿Te gustó? Sabías que a mí no. Sabías que yo huía de lo que querías. Sabía lo que sentías cuando te miraba fijamente. Tu alma. Sabía que no te gustaba. Aunque dijeras que sí. Aunque siempre dijeras que sí. Mentías muy mal, pero yo no quería darme cuenta de lo que sabía. Aún así siempre lo supe. Te conocía más de lo que creías, de lo que ambos creíamos. La verdad es que no sabría decirte con exactitud cuánto de quise, cuándo te quise, o si te quise alguna vez. Pero sé cuándo, cuánto y cómo me quisiste tú, lo único que se me escapa es el porqué.

2 comentarios:

-F osca dijo...

¿por queeee? ni ellos lo saben.

m' ha encantat!! ^^

kamikaze dijo...

:D